El telescopio IRAS no encontró al Planeta X

En los últimos días ha circulado la noticia de la posible existencia del noveno planeta. Se sospecha de su existencia por la órbita que tienen algunos cuerpos transneptunianos. Daniel Marín nos lo explica claramente en su artículo: Estrechando el cerco alrededor del Planeta X (no, no se ha descubierto un noveno planeta del sistema solar)

Debido a está noticia los creyentes en Sitchin y en Samael aún weor, están afirmando de que el “noveno planeta" es Nibiru o Hercolubus.

Una información que siempre citan estas personas es la del telescopio infrarrojo IRAS y la publicación del Washington post del 30 de diciembre de 1983.
Publicación del Washington post
El telescopio infrarrojo IRAS fue lanzado al espacio el 25 de enero de 1983, y su objetivo era tomar imágenes en el infrarrojo de Estrellas, Cometas, Galaxias y polvo espacial. En un principio se reportó que había emisiones que aún no se podían identificar. Los medios se hicieron eco y entre una de esas posibilidades era un planeta o una Enana Marrón.
Telescopio IRAS 
Pero años después descubrieron cuál era la fuente, para ese entonces los medios de comunicación perdieron el interés, no le dieron seguimiento a la noticia.
Se hace mucho énfasis en un “descubrimiento” de 1983 sobre un misterioso cuerpo celeste realizado por el Satélite Astronómico Infrarrojo de la NASA (IRAS) en los suburbios del Sistema Solar, aproximadamente a 540 UA de distancia. Naturalmente los medios de comunicación de todo el mundo habrían quedado entusiasmados por tal descubrimiento y comenzarían a hacer aclamaciones sobre que este fuera tal vez el Planeta X (los recursos populares más accesibles que defendieron el Planeta X es un artículo del Washington Post publicado el 30 de diciembre de 1983 titulado “Descubierto un misterioso cuerpo celeste”). En realidad, los astrónomos no estaban seguros de que qué era el misterioso cuerpo infrarrojo (la pista está en la palabra “misterioso”). Los informes originales de los medios informan de que podría ser un cometa de periodo largo, o un planeta, o una galaxia joven muy lejana o una protoestrella (es decir, una enana marrón). Tan pronto como se mencionó la última posibilidad, de pronto esto se convirtió en el “descubrimiento” de que el Planeta X era en realidad una enana marrón que orbitaba los confines más alejados del Sistema Solar. 
“Tan misterioso es el objeto que los astrónomos no saben si es un planeta, un cometa gigante, una “protoestrella” cercana que nunca tuvo el suficiente calor para convertirse en estrella, una galaxia lejana tan joven que aún está en proceso de formar sus primeras estrellas o una galaxia tan envuelta en polvo que nada de la luz arrojada por sus estrellas puede pasar a través”. – Thomas O’Toole, Escritor de la plantilla del Washington Post, 30 de diciembre de 1983. 
Entonces, ¿de dónde obtuvo su historia el Washington Post? La historia se publicó en respuesta al artículo de investigación titulado “Unidentified point sources in the IRAS minisurvey” (por Houck et al, publicado en Astrophysical Journal Letters, 278:L63, 1984). El Dr. Gerry Neugebauer, co-investigador del proyecto IRAS, fue entrevistado y afirmó rotundamente que IRAS no había recibido un “correo de entrada” (es decir, el resultado no sugería que hubiese un objeto aproximándose a la Tierra). Leyendo esta interesante investigación, quedé especialmente atraído por la conclusión del artículo: 
“Se han considerado un número de identificaciones candidatas incluyendo objetos extragalácticos y galácticos cercanos al Sistema Solar. Posteriores observaciones en el infrarrojo y otras longitudes de onda pueden proporcionar información adicional para apoyar alguna de estas conjeturas, o talvez, estos objetos requerirán unas interpretaciones completamente distintas”. – Houck et al, Astrophysical Journal Letters, 278:L63, 1984. 
Aunque estas observaciones de IRAS observaron objetos misteriosos, en esta etapa, no había ninguna indicación de que hubiese un objeto (mucho menos una enana marrón) acercándose hacia nosotros. Pero los rumores ya habían comenzado a fluir. Cuando se publicaron posteriores artículos en 1985 (Unidentified IRAS sources – Ultrahigh-luminosity galaxies, Houck et al., 1985) y 1987 (The IRAS View of the Extragalactic Sky, Soifer et al., 1987), ya había pocos, si es que algúno, medio interesado en sus hallazgos. De acuerdo con estas publicaciones, la mayoría de las observaciones de IRAS en el artículo de 1984 eran jóvenes galaxias ultra-luminosas y una era una estructura filamentaria conocida como “cirrus infrarrojo” flotando en el espacio intergaláctico. IRAS nunca observó ningún cuerpo astronómico en los confines del Sistema Solar.   
Extracto del artículo “No, tampoco habrá Planeta X en 2012" de Ian O'Neill. Con la traducción de Manuel Hermàn. 
La Vía Láctea en el infrarrojo (IRAS)
Los descubrimientos de IRAS incluyen un disco de granos de polvo alrededor de la estrella Vega, seis nuevos cometas, y una fuerte emisión infrarroja desde galaxias interactuantes, así como conjuntos o enjambres de polvo tibio llamados cirros infrarrojos, los cuales pueden ser encontrados en casi toda dirección del espacio. IRAS también reveló por primera vez el corazón de nuestra galaxia, la Vía Láctea. 
Referencia (Aquí
En resumen
Los medios no le dieron seguimiento a los hallazgos de IRAS, y se esparció el rumor de que el satélite descubrió el planeta X y después lo “ocultaron".

Esto es muy similar a lo que pasa estos días. Todos creen que se descubrió un noveno planeta, cuando no es así. Se ha planteado la hipótesis de que hay un planeta para explicar las extrañas órbitas que tienen algunos objetos transneptunianos. ¿Pero si hay otra explicación y se descarta lo del planeta? Lo más seguro es que pasará lo mismo, los medios no le darán seguimiento a la noticia y en muchas personas estará la idea de que lo están “ocultando" otra vez.

Espero no suceda lo mismo...

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