29 noviembre 2011

La vida en planetas alienígenas puede no requerir una gran luna después de todo

Un estudio realizado en 1993 propuso que, para que un planeta pueda sustentar vida más compleja, habría ser más conveniente para el planeta el tener una gran luna orbitandole, al igual que la luna de la Tierra. Nuestra Luna ayuda a estabilizar el eje de rotación de la Tierra contra las perturbaciones causadas por la influencia gravitatoria de Júpiter. Sin esa fuerza de estabilización, habría enormes fluctuaciones del clima causado por la inclinación del eje de la Tierra, oscilando entre unos 0 y 85 grados.

Pero ahora esa idea está siendo cuestionada gracias a una nueva investigación, lo cual puede significar que el número de planetas capaces de sustentar vida compleja podría ser incluso mayor de lo previamente pensado.

Ya que los planetas con lunas relativamente grandes se piensa que son muy poco frecuentes, eso significaría que la mayoría de los planetas tipo terrestre como la Tierra habrían de tener, ya sea lunas pequeñas o ninguna luna, limitando su potencial para albergar vida. Pero si los resultados de esta nueva investigación son correctos, la dependencia de una gran luna podría no ser tan importante después de todo. "Podrían existir muchos más mundos habitables ahí fuera", según Jack Lissauer del Centro Ames de la NASA en Moffett Field, California, quien lidera el equipo de investigación.

Parece ser que el estudio de 1993 no tomó en cuenta como de rápido son los cambios en la inclinación que habría de ocurrir: la impresión dada fue que las fluctuaciones del eje serían salvajes y caóticas. Lissauer y su equipo realizaron un nuevo experimento simulando una Tierra sin Luna durante un período de tiempo de 4 millones de años. Los resultados fueron sorpresivos. La inclinación del eje de la Tierra sólo variaba entre unos 10 y 50 grados, mucho menos de lo que sugería el estudio anterior. También hubo largos períodos de tiempo, de hasta 500 millones de años, cuando la inclinación fue sólo entre 17 y 32 grados, mucho más estable de lo que previamente se pensaba posible.

Por tanto, ¿qué significa esto para los planetas en otros sistemas solares? De acuerdo con Darren Williams de la Universidad Estatal de Pennsylvania, "las grandes lunas no se requieren para una estable inclinación y clima. En algunas circunstancias, las grandes lunas pueden incluso ser perjudiciales, dependiendo de la disposición de los planetas en un determinado sistema. Cada sistema va a ser diferente ".

Por lo visto, el supuesto de que un planeta necesita una gran luna a fin de ser capaz de soportar la vida fue un poco prematuro. Los resultados hasta ahora de la misión Kepler y de otros telescopios han mostrado que hay una amplia variedad de planetas que orbitan otras estrellas, y así probablemente también lunas, que nosotros ahora estamos también a punto de ser capaces de detectar. Es bueno pensar que más de los planetas rocosos de tipo terrestre, con o sin lunas, podría ser habitable después de todo.
Escrito por: Paul Scott en Universe Today  Paper original: aqui

Entradas populares